ATECA Y SU ENTORNO NATURAL

 
 

Armantes

Este paraje situado a 5 kms.de Ateca en dirección Norte es una extensa estepa arcillosa en pleno corazón del Sistema Ibérico.

La erosión continuada hace que un paseo por sus barrancos haga volar nuestra imaginación contemplando las caprichosas formas que el agua y el viento modelan en sus paredes. Son comunes las “chimeneas de brujas” y los imponentes  “castillos”.

Escuchar el canto del alcaraván al atardecer o la silueta del halcón peregrino tras las alondras harán de nuestro paseo una delicia.


Valle del Manubles y localidades de Moros, Torrijo y Bijuesca.

El río Manubles es desconocido para todo aquel que no sea de la zona.

Naciendo en la Sierra del Tablado en las estribaciones del Moncayo sus escasos 100 kms atraviesan tierras castellanas y aragonesas ajeno a rancias batallas y maltrechos castillos.

Sus aguas cristalinas recorren localidades como Bijuesca cuyo imponente recinto fortificado y castillo dan fe de la Guerra de los Pedros a mediados del siglo XIV y el enfrentamiento de los dos reinos más importantes de la península ibérica, Aragón y Castilla.

También en Bijuesca podremos bañarnos en la frías aguas del río Manubles en el pequeño lago  que se forma bajo la cascada del desaparecido molino.

Despediremos la localidad bebiendo agua de la fuente de “los 28 caños”.

Aguas abajo nos espera Torrijo de la Cañada con los restos de su castillo en lo alto y su monumental ayuntamiento con lonja de doble arcada y estilo aragones o la Iglesia de Nuestra Señora de Hortal, elegante amalgama de estilos.

Moros es el último pueblo del valle antes de que el río Manubles desemboque en el Jalón en Ateca. Es obligado un paseo por sus calles para comprobar que su sinuoso trazado hace que nos traslademos a una medina musulmana y es que al parecer este pueblo fue fundado por musulmanes en algún momento de la edad media.

En Moros todavía es posible ver subir del pequeño huerto a orillas del río al abuelo cargado de tomates subido en su burro y es que en pleno siglo XXI en este pueblo sigue siendo este el mejor medio de transporte.

manubles.jpg

Hoces del Río Mesa

A partir de Jaraba y hasta el pueblo de Algar el río Mesa ha esculpido unas hoces o paredes verticales en sus orillas.

Jaraba nos ofrece sus aguas termales al abandonar la localidad. Al poco el Barranco de la Hoz Seca a un lado del río es un agradable paseo, la ermita de la Virgen de Jaraba se encarama en una angosta cornisa y más arriba los “apriscos” o construcciones pastoriles bajo la roca y unas pinturas rupestres nos terminarán de sorprender en el paseo.

Siguiendo carretera arriba las hoces nos acompañan hasta Calmarza, mientras tanto los buitres y demás aves rupícolas nos sobrevuelan. Este es el último pueblo de una comarca, una provincia y un comunidad. También lo fue de una reino.

A partir de Calmarza nos adentramos en el termino de Algar de Mesa, el valle se va abriendo paulatinamente y las paredes de roca caliza dan paso a los pinos, carrascas y abundantes sabinas. En Algar cambian algunas cosas, ya no hay torres campanario y la longaniza pasa a llamarse chorizo blanco.... Son otras tierras, es otro reino.


Camino del Cid – GR 160

Ateca y su entorno tienen un papel importante en el Cantar del Mio Cid y es que casi una tercera parte de él relata las azañas del castellano en la conquista del pueblo de Alcocer y su posterior victoria sobre las tropas musulmanas venidas desde Valencia.

Y el enclave de Alcocer se encuentra en termino municipal de Ateca, así como el Torrecid (o Otero del Cid) o los fértiles campos del Ballestar (lugar donde se desarrollara la batalla y donde se siguen encontrando puntas de flecha o partes metálicas de ballesta por ejemplo...)

El recorrido se puede seguir andando o en bicicleta o bien en vehiculo gracias a que se ha trazado y marcado la GR 160 que con gran acierto y detalla kilómetro a kilómetro el hipotético trayecto del Rodrigo Díaz desde Vivar del Cid hasta Orihuela.

Para más información www.caminodelcid.org